La mochila de las emociones
Con una mochila imaginaria, el alumnado saca y tira lo que quiere dejar en el patio, como el enfado por perder, y mete lo que se lleva, como un aprendizaje, acompañando cada gesto con la respiración. Se trabaja la gestión de las emociones y la vuelta a la calma.
Cómo se juega
- Todos de pie y separados. Pide que imaginen que llevan una mochila a la espalda con todo lo vivido en la clase. Se la quitan despacio, girando los hombros hacia atrás (1 min).
- La dejan en el suelo delante y la abren. Pregunta en voz baja: «¿Qué no quieres llevarte a clase? ¿El enfado por perder, los nervios, una discusión?».
- Cada alumno saca con las manos esa emoción imaginaria, la aprieta con fuerza tres segundos y la lanza a una papelera imaginaria soltando el aire largo por la boca. Se repite dos veces (1,5 min).
- Ahora pregunta: «¿Qué te quieres llevar? ¿Algo que has aprendido, un buen momento, una ayuda?». Cada uno lo coge del aire y lo mete en la mochila tomando aire despacio por la nariz (1,5 min).
- Se cierran la mochila, se la ponen despacio y ajustan las correas con un estiramiento de hombros hacia atrás.
- Por parejas, quien quiera cuenta en voz baja una cosa que deja y una que se lleva (1 min).
Normas
- Los gestos se hacen en el sitio, sin lanzar nada real ni tocar a nadie.
- Nadie está obligado a decir qué emoción ha dejado.
- Se respira despacio en cada gesto, sin prisas.
- Se respeta lo que cuenta la pareja sin comentarlo con otros.
Variantes
Más fácil
El docente nombra las emociones que se dejan y lo que se lleva, y el grupo solo hace los gestos.
Estándar
Cada uno elige qué deja y qué se lleva, con respiración en cada gesto.
Más difícil
Al final, cada alumno decide qué hará la próxima vez que aparezca la emoción que ha dejado.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: la mochila se imagina en el regazo y los gestos se hacen solo con los brazos.
- Discapacidad auditiva: los pasos se apoyan con gestos del docente y tarjetas con dibujos de emociones.
- TEA: se anticipa la actividad con pictogramas y puede hacerla con los ojos abiertos mirando al docente.
Objetivos
- Identificar emociones desagradables vividas en la sesión.
- Utilizar la respiración y el gesto para soltar tensión.
- Reconocer lo positivo que se llevan de la clase.
Consejo para el profe
Es muy útil después de juegos competitivos o de algún conflicto. Habla con voz pausada y deja tiempo de silencio entre las preguntas.
Criterios de evaluación LOMLOE: 3.1 1.3
En PatioLab tienes «La mochila de las emociones» y más de 2.500 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en el patio desde el móvil.
Más actividades de este tipo
Otras actividades de vuelta a la calma para Primaria
¿Cuánto dura un minuto?
Con los ojos cerrados y en completo silencio, cada alumno levanta la mano cuando cree que ha pasado un minuto exacto, sin contar en voz alta.
¿De dónde viene el pandero?
El alumnado, sentado y con los ojos cerrados, escucha un toque suave de pandero y señala con el brazo hacia donde ha sonado; al abrir los ojos comprueba si acertó.
¿Qué deporte soy? Tarjeta en la frente
Por parejas, un alumno sujeta en su frente una tarjeta con un deporte que no ve y hace preguntas de sí o no para adivinarlo, mientras ambos mantienen estiramientos…
¿Qué ha cambiado en el gimnasio?
El alumnado memoriza una «exposición» de conos, aros y picas colocada en una zona del gimnasio, cierra los ojos mientras el profe cambia tres detalles y después, en…
¿Qué ha cambiado en mi pareja?
Por parejas, uno observa con atención la postura y el aspecto del compañero, se da la vuelta y el otro cambia en silencio tres detalles; después hay que descubrirlos.
¿Quién falta en el corro?
Con los ojos cerrados, el grupo espera mientras el profe esconde a un compañero bajo una tela grande; al abrirlos, hay que descubrir quién falta.