Calles de un solo sentido
El patio se llena de calles de tiza con flechas pintadas que indican el único sentido en que se puede circular; los niños, como coches de aro, buscan cómo llegar a los sitios siguiendo las flechas. Se trabaja la orientación, leer una señal en el suelo y planificar un recorrido.
Cómo se juega
- El profe pinta un laberinto sencillo de calles con flechas grandes y tres sitios marcados: un árbol, una casa y un sol (2 min).
- Recorremos juntos detrás del profe siguiendo las flechas, señalándolas con el dedo (2 min).
- Circulación libre siguiendo siempre las flechas (2 min).
- El profe dice un sitio («¡al sol!») y cada coche busca el camino respetando las flechas (3 min).
- Cambiamos el sentido de algunas flechas borrando y repintando, y volvemos a jugar (3 min).
Normas
- Siempre en el sentido de la flecha.
- Si me equivoco, no doy la vuelta: busco otra calle.
- Circulamos sin chocar.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, una sola calle en círculo con flechas en el mismo sentido.
Estándar
Con 4 años, dos o tres calles con flechas y un sitio al que llegar.
Más difícil
Con 5 años, varias calles, tres destinos y algún niño cambia las flechas para los demás.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: calles más anchas por donde circula quien va en silla.
- Discapacidad visual: flechas grandes muy contrastadas y un compañero que le describe «ahora a la derecha».
- TEA: plano del laberinto en papel que puede mirar antes de entrar.
Objetivos
- Seguir una dirección indicada por una señal.
- Orientarse en el espacio para llegar a un lugar.
- Decidir un recorrido respetando una norma.
Material para una clase de 25
- tizas: 10
- aros: 25
Consejo para el profe
Pintad las flechas al principio y a mitad de cada calle, no solo al principio. Si se atascan, haced de guía en el primer cruce y preguntad «¿hacia dónde dice la flecha?».
Criterios de evaluación LOMLOE: 2.3 2.2
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