La casa de los tres segundos
Un pilla-pilla con tres normas: dentro de un aro estoy a salvo solo mientras cuento hasta tres, a quien pillan se pone el peto y pasa a pillar, y nadie se queda fuera del juego. Se trabajan la carrera con esquivas, respetar las normas y cambiar de papel sin enfados.
Cómo se juega
- Enseñamos las casas (aros) y practicamos todos juntos a contar «un, dos, tres» y salir corriendo (2 min).
- Pilla-pilla con tres niños con peto; quien es pillado coge el peto y pasa a pillar (3 min).
- Paramos y recordamos entre todos las tres normas (1 min).
- Quitamos dos casas y volvemos a jugar (3 min).
- Una ronda a cámara lenta para recuperar el aliento (1 min).
- Recogemos aros y petos y los dejamos en su cesta (2 min).
Normas
- En casa, solo hasta tres.
- Si te pillan, te pones el peto y pillas tú.
- Se pilla tocando suave en el brazo o la espalda.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo pilla el profe y en casa se puede estar lo que se quiera.
Estándar
Con 4 años, tres pilladores y casa de tres segundos.
Más difícil
Con 5 años, además no vale pillar a quien te acaba de pillar.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: su silla es una casa móvil; quien la toca está a salvo, y puede pillar tocando con la mano.
- Discapacidad auditiva: el conteo se hace con los dedos además de en voz alta.
- TEA: empieza siendo el ayudante que pasa el peto, y entra a jugar cuando quiera.
Objetivos
- Correr esquivando y cambiando de dirección.
- Cumplir tres normas mientras se juega.
- Aceptar el cambio de papel sin enfadarse.
Material para una clase de 25
- aros: 6
- petos: 3
- cesta: 1
Consejo para el profe
El momento de pasar el peto sirve de pausa: no lo quites. Vigila que el conteo no se alargue: al principio cuéntalo tú en voz alta con quien está en casa.
Criterios de evaluación LOMLOE: 3.2 1.4
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