Pompas grandes, pompas chiquitas
Cada niño sopla su pompero y descubre que el soplo lento da pompas grandes y el soplo fuerte, muchas pequeñas. Se trabaja el control de la respiración y la relación causa-efecto.
Cómo se juega
- Cada uno coge su pompero y aprendemos a mojarlo en la bandeja sin derramar (2 min).
- Soplamos muy despacio y largo: sale una pompa grande (3 min).
- Soplamos rápido y fuerte: salen muchas pompas chiquitas (3 min).
- El profe dice «grande» o «chiquitas» y cada uno sopla como toca (3 min).
- Hacemos una pompa y la perseguimos andando hasta que explota (2 min).
- Recogemos pomperos y nos lavamos las manos (1 min).
Normas
- Cada uno sopla solo su pompero.
- Soplo, no chupo: el pompero no va a la boca.
- El pompero se moja en la bandeja, sin volcarla.
- Me alejo un poco para no soplar en la cara de nadie.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, aros de pompero grandes y solo jugar a que salgan pompas.
Estándar
Con 4 años, diferencian grande y chiquitas.
Más difícil
Con 5 años, intentan hacer una pompa grande y que el compañero la persiga y la recoja con su pompero.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: bandeja en la mesa a su altura; si no sopla con fuerza, mueve el pompero por el aire.
- TEA: bandeja propia y sitio fijo; anticipar el olor y el tacto del jabón.
- Discapacidad visual: siente el soplo en la mano antes de usar el pompero y el profe le describe las pompas.
Objetivos
- Regular la fuerza del soplo.
- Relacionar la forma de soplar con el resultado.
- Disfrutar experimentando.
Material para una clase de 25
- pomperos individuales: 25
- bandejas con agua jabonosa: 5
Consejo para el profe
Pomperos de plástico con aro y una bandeja cada cinco niños. El error típico es pegar la boca al aro y chupar: demuestra soplar «como a una vela» a un palmo.
Criterios de evaluación LOMLOE: 1.2 2.3
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