Que no nos vea el gigante
Los niños, convertidos en duendes, se esconden detrás, debajo, al lado, cerca o lejos de los muebles según lo que pide un gigante que los busca. Se trabajan las nociones espaciales en un juego simbólico con emoción y sin eliminación.
Cómo se juega
- El profe es un gigante bonachón que duerme en un rincón; los niños son duendecillos que pasean por su casa llena de muebles (sillas, mesas, conos) (1 min).
- El gigante se despierta y dice «¡Busco duendes detrás!»; todos se esconden detrás de un mueble para que no les vea (4 min).
- Otras órdenes del gigante: «¡Debajo!» (debajo de una mesa), «¡Al lado de algo alto!», «¡Lejos de mí!», «¡Cerca de la puerta!» (5 min).
- El gigante pasea despacio con los ojos medio cerrados; si ve un duende que no está bien escondido, le hace cosquillas y ese duende se convierte en gigante ayudante (4 min).
- Todos se hacen gigantes, se estiran muy arriba y se vuelven a dormir encogidos en el suelo (2 min).
Normas
- Me escondo donde dice el gigante.
- Debajo de la mesa voy a gatas, sin levantar la cabeza.
- Si el gigante me hace cosquillas, me convierto en gigante y sigo jugando.
- Si un escondite está lleno, busco otro.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo detrás y debajo, y el gigante habla muy suave para que no dé miedo.
Estándar
Con 4 años, todas las órdenes y los gigantes ayudantes.
Más difícil
Con 5 años, el gigante da órdenes de dos partes: «detrás de algo azul y lejos de la ventana».
Adaptaciones
- TEA o miedo: anticipar el papel del gigante, que no grite, y dejar que se esconda con un adulto.
- Movilidad reducida: «esconderse» se acepta colocando su silla detrás o al lado del mueble.
- Discapacidad auditiva: el gigante enseña una cartulina con el dibujo de la posición antes de buscar.
Objetivos
- Situarse detrás, debajo, al lado, cerca y lejos de objetos.
- Gestionar la emoción de ser buscado.
- Tomar decisiones rápidas sobre dónde colocarse.
Material para una clase de 25
- sillas: 10
- mesas: 4
- conos grandes: 6
Consejo para el profe
Revisa que las mesas sean estables y que no haya esquinas peligrosas a la altura de la cabeza. Haz el gigante con voz grave pero cariñosa; si alguien se asusta, el gigante se convierte en un gigante muy dormilón.
Criterios de evaluación LOMLOE: 2.3 3.1
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