Freno de dos pasitos
Los niños aprenden a frenar sin caerse ni chocar: al oír «¡freno!» doblan un poco las rodillas y paran en dos pasitos. Se trabaja la técnica de frenado y el control del cuerpo al cambiar de velocidad, algo que les sirve también en la calle.
Cómo se juega
- El profe enseña a frenar: al oír «¡freno!», doblamos un poco las rodillas y damos dos pasitos cortos diciendo «uno, dos», y quietos (2 min).
- Andamos rápido por el patio y practicamos el freno (2 min).
- Trotamos y frenamos con los brazos un poco abiertos para no perder el equilibrio (2 min).
- Corremos como coches de carreras y frenamos en dos pasitos; el profe cuenta en voz alta con nosotros (3 min).
- Freno final suave y aparcamos sentados (1 min).
Normas
- Frenamos en dos pasitos, ni uno más.
- Rodillas un poco dobladas para no caernos.
- Miramos adelante para no chocar.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo andando rápido y el profe dice «uno, dos» con ellos.
Estándar
Con 4 años, trotando y corriendo suave.
Más difícil
Con 5 años, corriendo y frenando también hacia los lados o hacia atrás con pasitos cortos.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: frena la silla en dos impulsos con las manos o con el compañero que empuja, siempre despacio.
- Discapacidad auditiva: el «¡freno!» se acompaña de la mano abierta hacia delante como un guardia.
- Menos destreza: frenar en tres pasitos y andando antes de pasar a trotar.
Objetivos
- Frenar con seguridad en poco espacio.
- Controlar el cuerpo al pasar de correr a parar.
- Prevenir caídas y choques en el juego y en la calle.
Consejo para el profe
Jugad en suelo que no resbale y lejos de paredes. Relacionadlo con la calle: «así frenamos antes del bordillo».
Criterios de evaluación LOMLOE: 2.3 5.1
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